-No des a la enseñanza una forma que les obligue a aprender por la fuerza.
-¿Por qué?
-Porque no hay ninguna disciplina que deba aprender el hombre libre por medio de la esclavitud. El alma no conserva ningún conocimiento que haya entrado en ella por la fuerza.
-Cierto.
-No emplees, pues, la fuerza, mi buen amigo, para instruir a los niños; que se eduquen jugando, y así podrás también conocer mejor para qué está dotado cada uno de ellos.
(Platón)

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martes, 8 de enero de 2013

Creer sin / para / con entender. Fe y Razón en la Filosofía Medieval

He aquí diversas maneras de concebir la relación entre FE y RAZÓN.

A) Si lo que quieres es encontrar el sentido de las cosas y de tu vida, deja toda filosofía y toda ciencia, limítate a tener fe. La razón humana es incapaz de comprender el misterio de la existencia, el infinito poder de Dios. Es sólo soberbia humana creer que podemos descubrir los secretos del mundo. Pero Dios, en su bondad, nos ha revelado todo lo que necesitamos saber. (Fideísmo). “Reza y trabaja” (ora et labora); “Creo porque es absurdo” (Tertuliano), “Esto es locura para los filósofos” (Pablo). “Sola Fides” (Lutero)

B) La fe es superior a la razón. Por mucho que tu razón te presente creencias evidentes, si no crees antes que tu mente ha sido creada por un ser bondadoso que la ha hecho adecuada para el conocimiento, en vez de por un diablo que te hace equivocarte siempre o por el azar, no podrías saber si todo lo crees es algo más que una ilusión o un sueño. Así que si no crees no entenderás. Pero el creyente tiene también la obligación de razonar lo que cree, y también la razón es una creación de Dios. “La fe buscando entender” “La fe preguntando a la inteligencia”. (San Agustín, San Buenaventura, San Anselmo…)

C) No puede haber contradicción entre lo que nos dice la razón y lo que nos revela nuestra fe, porque ambas nos han sido dadas por Dios. Como nuestra razón es muy débil y se equivoca mucho, si dependiésemos sólo de ella, casi nadie encontraría el sentido de su vida. Por eso Dios nos reveló, por medio de la fe, todo lo importante para nuestra salvación, y dejó a nuestra investigación los detalles científicos. La razón no necesita a la fe para sus investigaciones, sino que le basta con la luz natural que hay en ella (los filósofos griegos, que no conocían la fe cristiana, o musulmana, llegaron a los mayores logros científicos y filosóficos), pero hay verdades que son inalcanzables para la razón (como la Trinidad o la Encarnación de Dios), y que sólo la fe puede hacernos conocer. (Santo Tomás de Aquino y otros filósofos teólogos).

D) Unas son las verdades de la fe y otras las de la razón. Muchas cosas que la fe declara como ciertas (la existencia de Dios, la inmortalidad del alma, etc) son dudosas o incluso falsas según la razón. El creyente, en esos casos, elegirá su fe, y no intentará demostrar lo que no se puede demostrar. (Teoría de la “doble verdad”, atribuida a Averroes, Guillermo de Occam y otros).

E) La fe es una forma popular de expresar verdades filosóficas que la mayoría de la gente no podría entender si no fuese en el lenguaje mítico. (Racionalismo, gnosticismo)

F) La fe no es más que una forma primitiva y antropomórfica de intentar contestarse a las preguntas naturales y morales. Representa un estado primitivo de la mente humana, que debe ser suplantado por la ciencia basada en los hechos.
("Racionalismo ilustrado")

¿Cuáles de estas versiones crees que te llevaban directamente a la hoguera, si caías en manos de la Iglesia?

¿Qué te parece cada una de ellas? ¿Cuál(es) crees que está(n) más extendida(s) hoy en el mundo? ¿Cómo crees que influyen en la historia?

domingo, 23 de enero de 2011

Creer (¿sin / para / con?) entender

He aquí diversas maneras de concebir la relación entre FE y RAZÓN.

A) Si lo que quieres es encontrar el sentido de las cosas y de tu vida, deja toda filosofía y toda ciencia, limítate a tener fe. La razón humana es incapaz de comprender el misterio de la existencia, el infinito poder de Dios. Es sólo soberbia humana creer que podemos descubrir los secretos del mundo. Pero Dios, en su bondad, nos ha revelado todo lo que necesitamos saber. (Fideísmo). “Reza y trabaja” (ora et labora); “Creo porque es absurdo” (Tertuliano), “Esto es locura para los filósofos” (Pablo). “Sola Fides” (Lutero)

B) La fe es superior a la razón. Por mucho que tu razón te presente creencias evidentes, si no crees antes que tu mente ha sido creada por un ser bondadoso que la ha hecho adecuada para el conocimiento, en vez de por un diablo que te hace equivocarte siempre o por el azar, no podrías saber si todo lo crees es algo más que una ilusión o un sueño. Así que si no crees no entenderás. Pero el creyente tiene también la obligación de razonar lo que cree, y también la razón es una creación de Dios. “La fe buscando entender” “La fe preguntando a la inteligencia”. (San Agustín, San Buenaventura, San Anselmo…)

C) No puede haber contradicción entre lo que nos dice la razón y lo que nos revela nuestra fe, porque ambas nos han sido dadas por Dios. Como nuestra razón es muy débil y se equivoca mucho, si dependiésemos sólo de ella, casi nadie encontraría el sentido de su vida. Por eso Dios nos reveló, por medio de la fe, todo lo importante para nuestra salvación, y dejó a nuestra investigación los detalles científicos. La razón no necesita a la fe para sus investigaciones, sino que le basta con la luz natural que hay en ella (los filósofos griegos, que no conocían la fe cristiana, o musulmana, llegaron a los mayores logros científicos y filosóficos), pero hay verdades que son inalcanzables para la razón (como la Trinidad o la Encarnación de Dios), y que sólo la fe puede hacernos conocer. (Santo Tomás de Aquino y otros filósofos teólogos).

D) Unas son las verdades de la fe y otras las de la razón. Muchas cosas que la fe declara como ciertas (la existencia de Dios, la inmortalidad del alma, etc) son dudosas o incluso falsas según la razón. El creyente, en esos casos, elegirá su fe, y no intentará demostrar lo que no se puede demostrar. (Teoría de la “doble verdad”, atribuida a Averroes, Guillermo de Occam y otros).

E) La fe es una forma popular de expresar verdades filosóficas que la mayoría de la gente no podría entender si no fuese en el lenguaje mítico. (Racionalismo, gnosticismo)

F) La fe no es más que una forma primitiva y antropomórfica de intentar contestarse a las preguntas naturales y morales. Representa un estado primitivo de la mente humana, que debe ser suplantado por la ciencia basada en los hechos.
("Racionalismo ilustrado")
¿Cuáles de estas versiones crees que te llevaban directamente a la hoguera en la edad media, si caías en manos de la Iglesia?

¿Qué te parece cada una de ellas? ¿Cuál(es) crees que está(n) más extendida(s) hoy en el mundo? ¿Cómo crees que influyen en la historia?

martes, 4 de mayo de 2010

Sagrado ateísmo (Nietzsche III)

No todos los hombres tienen la oportunidad de leer a Platón o a Kant, ni de argumentar sus actitudes vitales. Para la mayoría de la gente, para los “pobres”, la metafísica se llama religión.
El cristianismo, según Nietzsche, la más evolucionada y, por tanto, la más nociva de las religiones, es “un platonismo para pobres”. Aunque también se podría decir que el platonismo (la metafísica entera) es religión enriquecida, con “argumentos” o argucias.
El último libro que Nietzsche dejó para la publicación se llama El Anticristo, y en él se lanza un ataque feroz contra el cristianismo.

Historia de las creencias

¿Por qué es el cristianismo la peor de las religiones, el peor de los males?
La religión es la proyección que los hombres hacen de su vida. Cada religión refleja la forma de ver la vida de cada sociedad.

-En las primeras religiones los hombres veían a sus dioses con virtudes vitalistas: luchaban, se engañaban, disfrutaban de la vida, afrontaban el dolor con valentía, y hasta morían: una sociedad abandonaba a sus dioses cuando estos dejaban de serle propicios. Normalmente, una sociedad primitiva se convertía a la religión de los dioses de los vencedores, porque los veían más poderosos.

-Un capítulo crucial en la historia de las religiones fue el judaísmo. El pueblo de Israel, orgulloso e indomable, con un gran instinto de supervivencia pese a todas las circunstancias, muy desfavorables, en lugar de aceptar a los dioses de los vencedores (egipcios, babilonios, romanos…) se aferraron a su Dios único y celoso. Hasta las desgracias las interpretó el pueblo de Israel como una prueba a que les sometía Yahwéh-Dios, y comenzaron a soñar con un futuro en que su Dios-Amo les daría el dominio sobre todo el mundo: la llegada del Mesías. Esta "decisión" supuso la consagración de la debilidad, y fomentó una actitud hostil hacia este mundo. Interpretaron todo en términos de pecado y un orden moral universal. Lo “malo” pasó a ser lo que era fuerte y vital, lo “bueno” se identificó con lo antinatural.

“Los judíos son el pueblo más notable de la historia universal, ya que, enfrentados al problema de ser o no ser, han preferido, con una consecuencia absolutamente inquietante, el ser a cualquier precio: ese precio fue la falsificación radical de toda naturaleza, de toda naturalidad, de toda realidad, tanto del mundo interior como del mundo exterior entero”.

-El siguiente y definitivo paso en esta nefasta carrera hacia la inversión del valor vital la da el Cristianismo. Pero hay que distinguir entre Cristo y la Iglesia.

Cristo es el profeta de los débiles, pobres, inadaptados, enfermos… Sus mandamientos son no oponer resistencia, no luchar, no devolver mal por mal. Según Nietzsche, Cristo es sólo un pobre idiota pacifista. Su mensaje es similar al del budismo: buscan acabar con el sufrimiento mediante la inacción. Pero el budismo es propio, según Nietzsche, de personas cultas, por eso no se molesta en tener Dios, dice clara y contundentemente que busca la Nada (el nirvana). En cambio, el cristianismo es propio de las clases intelectualmente más bajas.

“Cabalmente la antítesis de toda pugna, de todo sentirse-a-sí-mismo-en-lucha se ha vuelto aquí instinto: la incapacidad de oponer resistencia se convierte aquí en una moral (“no resistas al mal”, la frase más honda de los evangelios, su clave, en cierto sentido), la bienaventuranza en la paz, en la afabilidad, en el no-poder-ser-enemigo”.

-Pero la Iglesia que se construyó sobre el nombre de Cristo, y que tuvo su principal fundador en san Pablo, cogió su imagen y la cargó con mentiras aún más nocivas: la idea de premio y castigo eternos, la idea de inmortalidad del alma… Con ello el sacerdote podía dominar al rebaño. La Iglesia tiene un gran deseo de poder, pero para ello utiliza la corrupción de sus seguidores. El sacerdote cristiano envenena la vida de los fieles, les hace creer que esta vida es un valle de lágrimas, que el placer es pecado.

“Y de un solo glope se hizo del evangelio la más despreciable de todas la promesas incumplibles, la desvergonzada doctrina de la inmortalidad personal. (…) En Pablo cobra cuerpo el tipo antitético de “buen mensajero”, el genio en el odio, en la visión del odio, en la implacable lógica del odio”.

“Cuando se coloca el centro de gravedad de la vida no en la vida, sino en el “más allá” –en la nada- se le ha quitado a la vida como tal el centro de gravedad. La gran mentira de la inmortalidad personal destruye toda razón, toda naturaleza existente en el instinto”.

-Por último, Lutero y el protestantismo en general, suponen una desgracia más, porque cuando, en el Renacimiento, el cristianismo estaba a punto de transformarse en lo contrario, gracias a tipos vitalistas y fuertes como el “cruel” César Borgia (papas que luchaban por el poder, con cualquier medio, y que vivían en la abundancia y la alegría), consiguieron rescatarla gracias a su vuelta a la fe profunda y al concepto de gracia y pecado.

En resumen, el Cristianismo culmina la inversión de las religiones, desde los dioses vitales y aristocráticos hasta el Dios de los débiles y resentidos.

“El concepto cristiano de Dios – Dios como Dios de los enfermos, Dios como araña, Dios como espíritu – es uno de los conceptos de Dios más corruptos a que se ha llegado en la tierra; tal vez representa, incluso, el nivel más bajo en la evolución descendente del tipo de los dioses. ¡Dios, degenerado a ser la contradicción de la vida, en lugar de ser su transfiguración y su eterno sí! ¡En Dios, declarada la hostilidad a la vida, a la naturaleza, a la voluntad de vida! ¡Dios, fórmula de toda calumnia del “más acá”, de toda mentira del “más allá”! ¡En Dios, divinizada la nada, canonizada la voluntad de nada!...” (Anticristo, 18)

“El concepto “Dios”, inventado como concepto antitético de la vida – en ese concepto concentrado en horrorosa unidad todo lo nocivo, envenenador, difamador, la entera hostilidad a muerte contra la vida! ¡El concepto de más allá, “mundo verdadero”, inventado para desvalorizar el único mundo que existe – para no dejar a nuestra realidad terrenal ninguna meta, ninguna razón, ninguna tarea! ¡El concepto “alma”, “espíritu” y por fin incluso “alma inmortal”, inventado para despreciar el cuerpo, para hacerlo enfermar – hacerlo santo – (…)” Ecce homo, Por qué soy un destino, 8)

Nietzsche emite su "veredicto":

“Yo condeno al cristianismo, yo levanto contra la Iglesia cristiana la más terrible de todas las acusaciones que jamás acusador alguno ha tenido en su boca. Ella es para mí la más grande de todas las corrupciones imaginables, ella ha querido la última de las corrupciones posibles. Nada ha dejado la iglesia cristiana de tocar con su corrupción, de todo valor ha hecho un no-valor, de toda verdad, una mentira, de toda honestidad, una bajeza del alma” (Anticristo, 62)

La peor "culpa" del cristianismo

Pero ¿cuál es la principal objeción contra el cristianismo?
NO que sea una mentira (porque, según Nietzsche, la verdad no existe, llamamos verdad a la mentira que nos conviene), sino que sea una mentira nociva para la vida y la voluntad de poder:

“Lo que nos separa [de la Iglesia y del Cristianismo en general] no es el hecho de que ni en la historia, ni en la naturaleza, ni detrás de la naturaleza encontremos nosotros un Dios, sino el que aquello que ha sido venerado como Dios nosotros lo sintamos no como algo “divino”, sino como algo digno de lástima, absurdo, nocivo, no sólo como un error, sino como un crimen contra la vida…”

El cristianismo es la religión del nihilismo, del resentimiento contra la vida, del espíritu de venganza. No todos los dioses han sido siempre así.

Dionisos frente al Crucificado

Nietzsche no se niega a que consideremos sagrada la existencia, sino a cierta forma de entender lo sagrado.
“Yo sólo creería en un dios que supiese bailar” dice Nietzsche (su casera cuenta que, días antes de su definitiva locura, bailó desnudo y exaltado en su habitación). ¿Hay ese dios, que sabe bailar, o lo ha habido?

Entre los griegos Nietzsche creyó encontrar a un dios que representa justo lo contrario al espíritu del cristianismo. Dionisos, el dios de la viña, patrono de la fiesta báquica y de la Tragedia, encarna, según Nietzsche, una afirmación incondicional a la vida tal como es, sometida a constante cambio. Dionisos es capaz de afirmar incluso el dolor como positivo.
Frente a él, los griegos pusieron a Apolo, dios de la luz y el orden, es decir, según Nietzsche, del deseo de congelar la vida. Sócrates, cuando decida creer que existen ideas universales, se declarará seguidor de Apolo.
Nietzsche firmaba a menudo como Dionisos, el Anticristo.

Dios ha muerto

Pero el cristianismo ha llegado a un estado de suicidio. Curiosamente, uno de sus mandamientos, el “dí siempre la Verdad” (cuya función moral era tener controlado a todo individuo, hacerlo previsible) ha llevado a los europeos a preguntarse por la verdad de Dios mismo. Y al final han reconocido que no se le encuentra por ninguna parte. Hoy sólo un estúpido, cree Nietzsche, se molesta en intentar demostrar la existencia de Dios. Hoy es más vergonzoso que nunca creer. Por eso, según Nietzsche, la fe se vuelve más imperdonable cuanto más avanzamos en la historia.
Así que, el gran consuelo que tenía la debilidad humana, ha desaparecido.

¿Podrá el hombre soportar la vida sin esos valores morales trascendentes que le daba la religión, sin la promesa de premios y castigos y la inmortalidad personal?
Muchos “tendrán que suicidarse”. Pero algunos irán más allá del hombre-moderno, y superarán el nihilismo aprendiendo a vivir sin aquellos valores, sabiendo que el sentido de la vida no está fuera, sino en la vida misma, no en un eterno más allá sino aquí y ahora. Sólo eso “redimirá” nuestra existencia.

“¿Se me ha comprendido? – Dionisos contra el Crucificado…” (última frase de Ecce Homo).

¿Qué os parece? ¿Tiene razón Nietzsche en su ataque a la religión, especialmente al Cristianismo? ¿Hace la vida mejor o peor, la Religión? ¿Puede el hombre vivir sin religión, y sin Iglesia?

sábado, 23 de enero de 2010

Ciencia y religión en la era moderna

Quinientos años después de la "revolución científica", la separación de Religión y Ciencia no parece que se haya consumado (no digamos la muerte de la religión, que pronosticaron algunos). Es más, en paises tan civilizados como Estados Unidos, y cada vez más en Europa, se producen fenómenos de "interferencias". Sin duda, el capítulo más conflictivo de la ciencia es el del evolucionismo. De eso trata el siguiente documental.

Lo que os preguntaría es ¿a qué creéis que se debe este fenómeno?


miércoles, 20 de enero de 2010

La navaja de la pobreza

Occam es, quizás, el mayor “último medieval y primer moderno”.

-En el plano teórico, fue un nominalista empirista. La “navaja de Occam” es el principio metodológico que dice: “no hay que creer en más cosas de las necesarias”… ¿Necesarias para qué? Para explicar lo que ves, que es tu contacto primero y último con la realidad.

¿Para qué creer que el viento es movido por el dios Eolo, si basta con dar una descripción natural? ¿Para qué decir que la tierra es atraída por una “fuerza” gravitatoria, si basta con decir que el planeta sigue una geodésica (una elipse, concretamente) alrededor del sol? ¿Quién ha visto a Eolo o a la Fuerza? Eso son imaginaciones: nos gusta creer que la naturaleza es como nosotros, persona, espíritu. Pero… ni nosotros somos espíritus, sino cuerpos físicos.

El mundo sería igual tanto si existen los espíritus como si no, si fue creado por Dios como si no. Pero es más simple creer que no hay espíritus ni dioses, luego…
Aunque, aquí uno puede tener fe y creer, ciegamente (o luminosamente, dirá él) que hay dioses y demonios. Pero no podrá demostrarlo científicamente.
Así que separemos de una vez por todas Fe y Razón

-Occam defendió la pobreza también en la moral. “No hay que tener más cosas de las necesarias”, podríamos decir. ¿Necesarias para qué? Para ser bueno. ¿Bueno? ¿Qué es eso? ¿Dónde está lo bueno?


Miremos en el mundo: no, ahí no. En el mundo lo que hay, según la ciencia (que el propio Occam consideraba única legítima), son Hechos, no Valores. No es mejor la vida que la muerte, la desigualdad que la igualdad, al menos desde un punto de vista físico. Un objeto es azul, vivo, inteligente, pero no bueno o justo o correcto.

Entonces ¿quién dice qué es Bueno, lo Justo, lo Correcto?
Para el creyente, Dios.
Pero ¿lo Bueno, lo quiere Dios porque es Bueno, o es Bueno porque lo quiere Dios?
Si fuese lo primero (como creían los “racionalistas” incluido Tomás de Aquino) entonces habría valores objetivos, a los que el propio Dios debería atenerse, y nosotros podríamos, quizás, descubrir pensando.
Pero entonces Dios no sería libre, igual que uno no es un monarca absoluto si se tiene que atener a una constitución, sea escrita en papel o en su conciencia. Libre es quien puede elegir una cosa o la contraria, sin tener que dar explicaciones ¿no?

“Si Dios hubiese querido que fuese bueno odiar a tu padre, eso sería lo bueno”, creía Occam.

Así que olvídate de llegar por tus propios medios a saber qué es bueno. O crees en la religión, ciegamente y sin preguntar, o, si eres ateo… nada tendrá ningún valor, salvo el que tú, como monarca absoluto de ti mismo, le des (en ese momento, claro).


Aquí está todo lo moderno:

-Separación de fe y Razón, Iglesia y Estado, Valores y Hechos…
-Irracionalismo de los valores, la creencia… o sea, todo lo que tiene algún sentido.
-O fideísmo o individualismo absoluto.
-la razón como simple instrumento para la tecnología y el comercio.
-Al final: nihilismo: nada tiene sentido en sí mismo.


Todo esto lo heredó Lutero, y el pensamiento “científico-burgués”.

¿Reconoces esto en tu vida y en tu entorno?
¿Es mejor la situación moderna que la medieval?
¿Crees deseable y viable alguna otra opción?

sábado, 9 de enero de 2010

Creer para/sin/con entender

He aquí diversas maneras de concebir la relación entre FE y RAZÓN.

A) Si lo que quieres es encontrar el sentido de las cosas y de tu vida, deja toda filosofía y toda ciencia, limítate a tener fe. La razón humana es incapaz de comprender el misterio de la existencia, el infinito poder de Dios. Es sólo soberbia humana creer que podemos descubrir los secretos del mundo. Pero Dios, en su bondad, nos ha revelado todo lo que necesitamos saber. (Fideísmo). “Reza y trabaja” (ora et labora); “Creo porque es absurdo” (Tertuliano), “Esto es locura para los filósofos” (Pablo). “Sola Fides” (Lutero)

B) La fe es superior a la razón. Por mucho que tu razón te presente creencias evidentes, si no crees antes que tu mente ha sido creada por un ser bondadoso que la ha hecho adecuada para el conocimiento, en vez de por un diablo que te hace equivocarte siempre o por el azar, no podrías saber si todo lo crees es algo más que una ilusión o un sueño. Así que si no crees no entenderás. Pero el creyente tiene también la obligación de razonar lo que cree, y también la razón es una creación de Dios. “La fe buscando entender” “La fe preguntando a la inteligencia”. (San Agustín, San Buenaventura, San Anselmo…)


C) No puede haber contradicción entre lo que nos dice la razón y lo que nos revela nuestra fe, porque ambas nos han sido dadas por Dios. Como nuestra razón es muy débil y se equivoca mucho, si dependiésemos sólo de ella, casi nadie encontraría el sentido de su vida. Por eso Dios nos reveló, por medio de la fe, todo lo importante para nuestra salvación, y dejó a nuestra investigación los detalles científicos. La razón no necesita a la fe para sus investigaciones, sino que le basta con la luz natural que hay en ella (los filósofos griegos, que no conocían la fe cristiana, o musulmana, llegaron a los mayores logros científicos y filosóficos), pero hay verdades que son inalcanzables para la razón (como la Trinidad o la Encarnación de Dios), y que sólo la fe puede hacernos conocer. (Santo Tomás de Aquino y otros filósofos teólogos).


D) Unas son las verdades de la fe y otras las de la razón. Muchas cosas que la fe declara como ciertas (la existencia de Dios, la inmortalidad del alma, etc) son dudosas o incluso falsas según la razón. El creyente, en esos casos, elegirá su fe, y no intentará demostrar lo que no se puede demostrar. (Teoría de la “doble verdad”, atribuida a Averroes, Guillermo de Occam y otros).

E) La fe es una forma popular de expresar verdades filosóficas que la mayoría de la gente no podría entender si no fuese en el lenguaje mítico. (Racionalismo, gnosticismo)

F) La fe no es más que una forma primitiva y antropomórfica de intentar contestarse a las preguntas naturales y morales. Representa un estado primitivo de la mente humana, que debe ser suplantado por la ciencia basada en los hechos.
("Racionalismo ilustrado")

¿Cuáles de estas versiones crees que te llevaban directamente a la hoguera, si caías en manos de la Iglesia?


¿Qué te parece cada una de ellas? ¿Cuál(es) crees que está(n) más extendida(s) hoy en el mundo? ¿Cómo crees que influyen en la historia?