-No des a la enseñanza una forma que les obligue a aprender por la fuerza.
-¿Por qué?
-Porque no hay ninguna disciplina que deba aprender el hombre libre por medio de la esclavitud. El alma no conserva ningún conocimiento que haya entrado en ella por la fuerza.
-Cierto.
-No emplees, pues, la fuerza, mi buen amigo, para instruir a los niños; que se eduquen jugando, y así podrás también conocer mejor para qué está dotado cada uno de ellos.
(Platón)

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miércoles, 18 de abril de 2012

A una luz natural

El siglo XVIII (el siglo en que vivió Kant) fue el “Siglo de las Luces”, el de la Ilustración.
Algunos dicen que todavía vivimos de lo que se ganó en esa época. Otros creen que lo que se ganó entonces, se está perdiendo y tenemos que cuidarlo; y otros, incluso, piensan que no se ganó tanto como se dice, y se perdieron otras cosas…

¿Qué es la Ilustración?

Kant contestó a esa pregunta, definiéndola como “el abandono del hombre de su auto-culpable minoría de edad”.
Hasta entonces, el hombre no se había atrevido a pensar por sí mismo (¡es tan cómodo que piensen y decidan por ti!). Qué era verdadero y qué era bueno lo decían los Padres: los Padres del pueblo, o sea, los Nobles, y sobre todo los Padres espirituales, y sobre todo el Padre de todos ellos -el Papa, que vivía cerca de Roma-, y que hablaba en nombre del Padre de todos los padres, y vive en las alturas insondables).

En el siglo de las Luces el hombre, por fin, parece decidido a rechazar toda autoridad externa y a guiarse sólo de su razón, que es la “luz natural”. Con ella pretende descubrir:

-Cómo es realmente el mundo. Eso nos lo dirá la ciencia, basada en los hechos y con el potente lenguaje de las matemáticas. Hay que dejar a un lado toda supuesta verdad revelada, y toda especulación filosófica que no se apoye en los hechos naturales. El conocimiento de la Naturaleza nos llevará a dominarla completamente, de manera que podamos vivir en ella como en un paraíso (terrenal), y seamos felices (comiendo perdices).
En Francia, un grupo de sabios (entre ellos D’Alambert, Diderot o Voltaire) elaboraron una Enciclopedia que contenía todo el saber humano hasta la fecha.

-En lo político, los intelectuales de la Ilustración proclaman la Libertad, igualdad y hermandad de todos los Hombres (eso sí, todavía no las mujeres –el mismo Kant las consideraba ineptas para la política-). Todos los hombres nacen, por naturaleza, libres e iguales en derechos.
El origen de las desigualdades está (según Rousseau) en la propiedad, que hizo a unos nobles y a otros siervos, y creó las leyes del estado y la pérdida de la libertad natural del individuo. Esto ya no tiene vuelta atrás, no se puede regresar al estado del “buen salvaje”, en que los hombres vivían libres y en armonía con la naturaleza. Pero hay que organizar el Estado de acuerdo con la idea de la Igualdad y Libertad de cada hombre. La soberanía (la capacidad de crear leyes civiles) no viene del cielo, como decían los teólogos de la nobleza, sino del Pacto entre hombres libres, del Pueblo. Con estas ideas, en Francia se llevó a cabo la gran Revolución.
En ese ataque de rebelión contra la autoridad de la nobleza, los impetuosos parisinos le cortan la cabeza a la nobleza. (Quizás no haya que seguir ese ejemplo siempre, y no sea necesario que le cortéis la cabeza a vuestro padre, por muy autoritario que sea con vosotros…)

Todo eso es la Ilustración.

¿Crees que esto fue un gran avance para la humanidad? ¿Por qué?
¿Hasta dónde han llegado la Libertad y la Igualdad?
¿Crees que esto está hoy amenazado? ¿Están en peligro la Libertad y la Igualdad? ¿Qué cosas lo ponen en peligro?

También me gustaría plantearos la siguiente cuestión: Un filósofo muy antiguo, Platón (y con él, muchos otros filósofos griegos), también fue un creyente en el poder de la Razón, y pe´nsó una utopía racionalista. ¿Quién puede decirme cuáles son las GRANDES DIFERENCIAS entre el proyecto ilustrado moderno y la utopía platónica?

viernes, 18 de marzo de 2011

a una luz natural (reedición)

El siglo XVIII (el siglo en que vivió Kant) fue el “Siglo de las Luces”, el de la Ilustración.
Algunos dicen que todavía vivimos de lo que se ganó en esa época. Otros creen que lo que se ganó entonces, se está perdiendo y tenemos que cuidarlo; y otros, incluso, piensan que no se ganó tanto como se dice, y se perdieron otras cosas…

¿Qué es la Ilustración?

Kant contestó a esa pregunta, definiéndola como “el abandono del hombre de su auto-culpable minoría de edad”.
Hasta entonces, el hombre no se había atrevido a pensar por sí mismo (¡es tan cómodo que piensen y decidan por ti!). Qué era verdadero y qué era bueno lo decían los Padres: los Padres del pueblo, o sea, los Nobles, y sobre todo los Padres espirituales, y sobre todo el Padre de todos ellos -el Papa, que vivía cerca de Roma-, y que hablaba en nombre del Padre de todos los padres, y vive en las alturas insondables).

En el siglo de las Luces el hombre, por fin, parece decidido a rechazar toda autoridad externa y a guiarse sólo de su razón, que es la “luz natural”. Con ella pretende descubrir:

-Cómo es realmente el mundo. Eso nos lo dirá la ciencia, basada en los hechos y con el potente lenguaje de las matemáticas. Hay que dejar a un lado toda supuesta verdad revelada, y toda especulación filosófica que no se apoye en los hechos naturales. El conocimiento de la Naturaleza nos llevará a dominarla completamente, de manera que podamos vivir en ella como en un paraíso (terrenal), y seamos felices (comiendo perdices).
En Francia, un grupo de sabios (entre ellos D’Alambert, Diderot o Voltaire) elaboraron una Enciclopedia que contenía todo el saber humano hasta la fecha.

-En lo político, los intelectuales de la Ilustración proclaman la Libertad, igualdad y hermandad de todos los Hombres (eso sí, todavía no las mujeres –el mismo Kant las consideraba ineptas para la política-). Todos los hombres nacen, por naturaleza, libres e iguales en derechos.
El origen de las desigualdades está (según Rousseau) en la propiedad, que hizo a unos nobles y a otros siervos, y creó las leyes del estado y la pérdida de la libertad natural del individuo. Esto ya no tiene vuelta atrás, no se puede regresar al estado del “buen salvaje”, en que los hombres vivían libres y en armonía con la naturaleza. Pero hay que organizar el Estado de acuerdo con la idea de la Igualdad y Libertad de cada hombre. La soberanía (la capacidad de crear leyes civiles) no viene del cielo, como decían los teólogos de la nobleza, sino del Pacto entre hombres libres, del Pueblo. Con estas ideas, en Francia se llevó a cabo la gran Revolución.
En ese ataque de rebelión contra la autoridad de la nobleza, los impetuosos parisinos le cortan la cabeza a la nobleza. (Quizás no haya que seguir ese ejemplo siempre, y no sea necesario que le cortéis la cabeza a vuestro padre, por muy autoritario que sea con vosotros…)

Todo eso es la Ilustración.

¿Crees que esto fue un gran avance para la humanidad? ¿Por qué?
¿Hasta dónde han llegado la Libertad y la Igualdad?
¿Crees que esto está hoy amenazado? ¿Están en peligro la Libertad y la Igualdad? ¿Qué cosas lo ponen en peligro?

También me gustaría plantearos la siguiente cuestión: Un filósofo muy antiguo, Platón (y con él, muchos otros filósofos griegos), también fue un creyente en el poder de la Razón, y pe´nsó una utopía racionalista. ¿Quién puede decirme cuáles son las GRANDES DIFERENCIAS entre el proyecto ilustrado moderno y la utopía platónica?

miércoles, 24 de marzo de 2010

Dudas razonables puras (Kant I)

(Diálogo, en el patio de la escuela)


Manolito.- ¡Qué bien que somos seres racionales! ¿verdad, David?

David.- ¿Tú crees?

Manolito.- ¡Claro! ¿No has oído a nuestro maestro Renato? Gracias a nuestra razón podemos saberlo todo.

David.- Y ¿qué es lo que sabes tú, con tus entendederas alemanas?

Manolito.- Sé que el mundo está bien hecho, y yo, mejor todavía.

David.- Nadie lo diría, viéndote. ¡Todavía yo, que estoy de buen año…!

Manolito.- No seas tonto y materialista, quiero decir que soy (y tú también) un espíritu racional e inmortal, (¡y también libre, por supuesto!).

David.- Yo lo que creo es que eres un iluso, y el maestro Renato de los Naipes, más todavía. ¿Has visto tú tu alma? ¿La has pesado y medido?

Manolito.- ¡Necio!, la he visto con la inteligencia, o sea, con ella misma.

David.- ¿Así que la inteligencia tiene ojos? Pues yo lo único que he visto con la inteligencia es que las flores florecen en primavera y mueren un poco después. Y no soy capaz, por más que lo intento, de ver más allá de lo que pasa aquí y ahora, en el mundo.

Manolito.- No, David, no, no te hagas el tonto, también sabes que dos y dos son cuatro, y eso no muere.

David.- ¡Como los buenos rockeros..! Claro que no mueren los números, como que no nacen. Es que cuatro significa lo mismo que dos más dos, o sea, que no me estás diciendo nada nuevo, no me estás hablando de nada, como no sea de nuestra forma de relacionar ideas, o de nuestro lenguaje… Son conceptos vacíos. Pero si quieres tener dos peras, necesitas ya meter las manos en las pobres cosas materiales.

Manolito.- Eso no me parece bien… aunque tendré que pensarlo. Pero ¡también sabes que tú existes, porque estás pensando!

David.- ¡Entonces ten cuidado, a ver si tú no vas a estar existiendo ahora, porque como estás pensando en sueños, o sea, en nada…! Ahora en serio, mira: sé que existo ahora, porque estoy notando que hablo contigo, pero ni sé si seguiré existiendo dentro de un rato (espero que sí) ni, si te digo la verdad, sé qué soy yo, como no sea una colección de todas mis sensaciones e ideas a lo largo del tiempo, que las junto como en una hebra.

Manolito.- ¿¡Entonces tú no crees que tienes un alma inmortal, ni que Dios es perfecto!?

David.- Yo creo que nadie sabe nada de eso, pero se hace la ilusión de que lo sabe. ¿No ves cómo todo el mundo está de acuerdo en que ahí hay una flor, pero no en si existe el alma o Dios? ¿Sabes por qué?

Manolito.- ¿Por qué?

David.- Porque la flor puede verla cualquiera que esté aquí y se haya traído los ojos de casa, pero el alma no la vas a ver ni con el microscopio nuevo de la señorita Obregón –la de biología-.

(suena el timbre del final del recreo)

Manolito (visiblemente conmocionado).- Me voy. Voy a pensarlo un rato y te diré lo que tienes que oír.

David.- Aquí te espero (¡espero!).

(Once años estuvo Manolito encerrado en su cuarto, pensando en el pensamiento).


Según confiesa el propio Inmanuel Kant, fue la lectura de David Hume lo que, ya con más de cuarenta años, le sacó de su “sueño dogmático”, y le hizo dudar de su racionalismo, que había aprendido del alemán Cristian Wolff, discípulo del alemán-que-a-veces-escribía-en-francés Leibniz, remoto seguidor del francés René Descartes.

¿Qué pudo pensar Manuel Kant a solas consigo mismo?

domingo, 14 de marzo de 2010

Las sombras de las luces

Para contrarrestar un poco el optimismo algo ingenuo de la entrada anterior, hemos querido entrevistar a algunos críticos de la Ilustración. ¿Cómo valora usted la Ilustración?, les hemos preguntado.

I.I (izquierdista impenitente) nos ha contestado: ¡Bueno! No digo que no fuera un avance cortarle la cabeza a los amos antiguos, pero lo que ha pasado es que han venido unos amos nuevos, los burgueses, los capitalistas, los dueños de las empresas y el dinero. Mire usted cómo vive mucha gente, en chavolas, en pisos-patera.., las grandes desigualdades que sigue habiendo en nombre de la Libertad, ¡de la libertad de los ricos, claro! Pero sin igualdad no hay Justicia ni felicidad.
-¿Cree usted que en los estados en que ha habido gobiernos socialistas la gente ha vivido de forma más justa y feliz?
-¡Bueno! ¡Es que el socialismo real no se ha dado todavía! ¡Es una utopía, camarada! ¡Pero algún día llegará! (esta última frase la pronuncia en voz casi imperceptible)
-¡Muchas gracias!
-A usted –I.I se vuelve a poner los cascos de su mp4 y se marcha.

L.R. (lider religioso) nos dijo: -Verá usted, la Ilustración… hay que volverla a considerar. ¿Qué ha traído realmente? Con su ateísmo y su mecanicismo científico, le ha quitado todo su valor sagrado a la vida, a la persona. Ha supuesto una total pérdida de valores eternos, en nombre de una libertad vacía. ¡Mire usted lo que pasó en la segunda guerra mundial, donde el hombre era reducido a simple carne!
-¿Quiere usted decir que en los países donde aún no conocen la Ilustración (como Irán, Arabia Saudí y similares), o en la Europa anterior a la revolución (la de la nobleza y el clero), o en la España de hasta hace sólo treinta años (la de los señoritos y curas) la persona era más respetada y valiosa?
-¡Bueno! ¡Es que la carne es débil! ¡La religión es muy difícil de poner en práctica!
-¡Ah! ¡Ya! Muchas gracias.
-De nada –el lider religioso, con sus atuendos brillantes, sigue su paso digno, saludando a algunos que se inclinan al cruzarse con él.

N. (Nietzsche) nos contesta:
-¡La Ilustración! ¡Qué gente más ingenua (el pobre Kant y compañía)! La Ilustración no fue más que un cambio de modales del rebaño. Ahora se llama democracia y socialismo a lo que antes se llamaba comunidad de los fieles…
-¿Quiere usted decir que deberíamos vivir como Cesar Borgia, asesinando al que se cruce en nuestro camino hacia el poder?
-¡No me vulgarice, amigo!
-¿Qué propone usted entonces, con eso del superhombre y la voluntad de voluntad, con eso de vivir el ahora?
-¡No podrías entenderlo! (No lo entiendo ni yo…)
-Adiós, señor.
-Adiós-ha-muerto -se va, entusiasmado de aburrimiento.

¿Qué opina usted de la Ilustración?

sábado, 13 de marzo de 2010

A una luz natural, o de como perder la cabeza siendo ilustre pero no ilustrado

El siglo XVIII (el siglo en que vivió Kant) fue el “Siglo de las Luces”, el de la Ilustración.
Algunos dicen que todavía vivimos de lo que se ganó en esa época. Otros creen que lo que se ganó entonces, se está perdiendo y tenemos que cuidarlo; y otros, incluso, piensan que no se ganó tanto como se dice, y se perdieron otras cosas…

¿Qué es la Ilustración?

Kant contestó a esa pregunta, definiéndola como “el abandono del hombre de su auto-culpable minoría de edad”.
Hasta entonces, el hombre no se había atrevido a pensar por sí mismo (¡es tan cómodo que piensen y decidan por ti!). Qué era verdadero y qué era bueno lo decían los Padres: los Padres del pueblo, o sea, los Nobles, y sobre todo los Padres espirituales, y sobre todo el Padre de todos ellos -el Papa, que vivía cerca de Roma-, y que hablaba en nombre del Padre de todos los padres, y vive en las alturas insondables).

En el siglo de las Luces el hombre, por fin, parece decidido a rechazar toda autoridad externa y a guiarse sólo de su razón, que es la “luz natural”. Con ella pretende descubrir:

-Cómo es realmente el mundo. Eso nos lo dirá la ciencia, basada en los hechos y con el potente lenguaje de las matemáticas. Hay que dejar a un lado toda supuesta verdad revelada, y toda especulación filosófica que no se apoye en los hechos naturales. El conocimiento de la Naturaleza nos llevará a dominarla completamente, de manera que podamos vivir en ella como en un paraíso (terrenal), y seamos felices (comiendo perdices).
En Francia, un grupo de sabios (entre ellos D’Alambert, Diderot o Voltaire) elaboraron una Enciclopedia que contenía todo el saber humano hasta la fecha.

-En lo político, los intelectuales de la Ilustración proclaman la Libertad, igualdad y hermandad de todos los Hombres (eso sí, todavía no las mujeres –el mismo Kant las consideraba ineptas para la política-). Todos los hombres nacen, por naturaleza, libres e iguales en derechos.
El origen de las desigualdades está (según Rousseau) en la propiedad, que hizo a unos nobles y a otros siervos, y creó las leyes del estado y la pérdida de la libertad natural del individuo. Esto ya no tiene vuelta atrás, no se puede regresar al estado del “buen salvaje”, en que los hombres vivían libres y en armonía con la naturaleza. Pero hay que organizar el Estado de acuerdo con la idea de la Igualdad y Libertad de cada hombre. La soberanía (la capacidad de crear leyes civiles) no viene del cielo, como decían los teólogos de la nobleza, sino del Pacto entre hombres libres, del Pueblo. Con estas ideas, en Francia se llevó a cabo la gran Revolución.
En ese ataque de rebelión contra la autoridad de la nobleza, los impetuosos parisinos le cortan la cabeza a la nobleza. (Quizás no haya que seguir ese ejemplo siempre, y no sea necesario que le cortéis la cabeza a vuestro padre, por muy autoritario que sea con vosotros…)

Todo eso es la Ilustración.

¿Crees que esto fue un gran avance para la humanidad? ¿Por qué?
¿Hasta dónde han llegado la Libertad y la Igualdad?
¿Crees que esto está hoy amenazado? ¿Están en peligro la Libertad y la Igualdad? ¿Qué cosas lo ponen en peligro?

También me gustaría plantearos la siguiente cuestión: Un filósofo muy antiguo, Platón (y con él, muchos otros filósofos griegos), también fue un creyente en el poder de la Razón, y pe´nsó una utopía racionalista. ¿Quién puede decirme cuáles son las GRANDES DIFERENCIAS entre el proyecto ilustrado moderno y la utopía platónica?